El equipo femenino se proclama campeón de la Liga Nacional de Primera División por octava vez en su historia, la sexta conseguida de manera consecutiva.
Por su parte, el equipo masculino acabó la Liga en una peleada tercera posición y vuelve al podio después de un año apartado de los primeros puestos.
Los Rolling Lemons tienen en su libro de historia un capítulo dedicado a una generación de oro. Oro extraído de una cantera de la que salieron nombres como Adriana Nieto, Lorena Olmos, Claudia Garayo, Laura Morentin, Carlota Hernández y Claudia López. Deportistas de muchos quilates que, con la ayuda de la madrileña Paula Morata y la ucraniana Sandra Kruhliak, han tallado el octavo título de la Liga Nacional de Inline Freestyle 1, la Primera División del patinaje nacional.
Las vallisoletanas han cogido carrerilla para engordar su palmarés. En Zaragoza construyeron su ‘Octava Maravilla’, pero es que seis de ellas se han levantado de manera consecutiva, subrayando un dominio en el Freestyle nacional que cada año se pelea con más esfuerzo en la pista.
En esta ocasión, como equipo, las chicas de los Rolling Lemons dominaron en la primera jornada el Speed Slalom y el Salto con Adriana Nieto y Claudia López como ganadoras individuales de estas modalidades; sumando puntos a su casillero de la clasificación general, que quedó abierta y apretada para que el domingo el Classic fuera el juez que dictara sentencia. Ahí apareció el arte sobre patines de la ucraniana Sandra Kruhliak para gobernar esta modalidad y aportar a su equipo los puntos necesarios para proclamarte octacampeón de Liga.
Sus compañeros masculinos, por su parte, no lograron la gesta de emular a las chicas del club, pero sí pelearon para volver a pisar el podio de la Primera División de la LNIF1 un año después de haber sido desbancados. Una tercera posición que sabe a gloria y en la que todos aportaron su grano de arena para sumar puntos a una clasificación general en la que los mejores resultados se dieron en Speed Slalom y Salto, con el campeón de Europa Álvaro Nieto y el ucraniano Nazar Portianko como primeras espadas y ganadores individuales en respectivas modalidades. Todo ello para bañar de bronce a un equipo que amenaza con crecer aún más en un futuro próximo.